M. C.
Excelente es la definición que califica la añada de 2008 de los vinos de la Denominación de Origen Toro. Esta calificación fue dada ayer en el Palacio del Arzobispo Fonseca de Salamanca. La cata para la calificación, según precisó el presidente del Consejo Regulador de la DO Toro, Amancio Moyano, «es la que más número de catadores ha reunido de todas las que hemos realizado», y es que fueron 80 catadores los que pudieron valorar los caldos toresanos del pasado año. Para Moyano, esta cifra es «un buen dato», porque está convencido de que «cuantas más opiniones haya, más objetividad se puede conseguir».
Según el presidente del Consejo Regulador, en las bodegas ya se comentaba que la añada de 2008 era mejor que las anteriores. Y la calificación de excelente ha confirmado esta opinión. Para Moyano, esta calificación es un dato «muy positivo», sobre todo en esta época de crisis, «a la que no es ajena el sector del vino», insistió.
Explicó Moyano que la calificación de excelente es la máxima puntuación que se puede conceder a una añada, por lo que ahora «esperamos que tan buena calificación facilite la comercialización de nuestros vinos». En cuanto a la cata que se realizó para la calificación, Moyano informó que a partir de las 11,30 horas, los 80 profesionales cataron doce vinos de Toro, a los que fueron puntuando, para concluir con esa calificación de excelente.
Precisamente, con esta definición de la añada de 2008 Moyano espera que se consiga incrementar la presencia de los vinos de Toro en Salamanca, que por ahora es escasa, ya que la mayor parte de los vinos que se consumen allí pertenecen a las Denominaciones de Ribera y de La Rioja.
Tiene confianza en que el acto celebrado ayer contribuya a un mejor conocimiento de los caldos de la DO Toro, puesto que «lo mejor para conocer los vinos es probarlos».
Adelantó Moyano que, al igual que se ha llevado a cabo en Salamanca este acto y algunos otros anteriores, «se intentarán organizar otros actos en esta ciudad en un futuro, aunque aún no están pensados».
Por otra parte, y tras una comida en el mismo Palacio del Arzobispo Fonseca, por la tarde tuvo lugar una presentación de los vinos de Toro, con una degustación de una muestra de vino enviada por cada una de las 49 bodegas inscritas en la Denominación.
Esta presentación se desarrolló entre las 19 y las 22 horas, y consistió en una cata libre, en la que las bodegas no estuvieron presentes, sino tan sólo el Consejo Regulador, como representante.
Cada vino estaba acompañado de una ficha identificativa, en la que se especificaban sus características propias, así como el contacto de la bodega, de cara a una posible venta.
Para esta cata, el Consejo Regulador había cursado 1.800 invitaciones a diversos profesionales, como sumilleres, y representantes de bares y restaurantes.
Para Moyano es importante conseguir incrementar la presencia de los vinos de Toro en Salamanca, sobre todo porque «el último pueblo de la Denominación de Origen Toro está a 45 kilómetros de Salamanca», y esta cercanía debería ayudar al incremento.
El presidente de los sumilleres estima que se confirma «la tendencia al alza»
El presidente de los sumilleres de Salamanca y representante de la Asociación de Castilla y León de Sumilleres, el zamorano José Antonio Cabañas, enfatizó que la calificación de la añada de 2008 como excelente «confirma la tendencia en alza» de los vinos de Toro. Matizó que estos caldos poseen elegancia, lo que les aporta calidad. Para Cabañas hay dos razones fundamentales que explican la escasa presencia de estos vinos en Salamanca, y son, «por una parte, que a lo más cercano no le solemos dar mucha importancia, y por otra parte, la fuerza de las Denominaciones de Ribera y de Rioja». Además, añadió que «a lo mejor, también la austeridad castellana se plasma en este aspecto, pero debemos ver que lo nuestro también es bueno». Como profesional aportó otro punto de vista, con la afirmación de que «creo que los profesionales no se involucran mucho», de modo que casi no dan a conocer a sus clientes estos vinos, «cuando son un privilegio, y además cercanos».
Considera que para aumentar la presencia de los vinos de Toro en Salamanca se deben realizar actividades, principalmente catas dirigidas a academias y a cursos internacionales, «porque parece que si de fuera te dicen que es bueno, te lo crees más». Por otra parte, también cree que debe conseguirse una mayor implicación de los distribuidores, así como una constancia desde el Consejo Regulador.
Publicada el viernes, 10 de julio de 2009